domingo, 16 de enero de 2011

Paradigmas educomunicativos

Cuando hablamos de las diferentes formas de educar utilizando la comunicación, encontramos tres tipos de paradigmas "educomunicativos" que se diferencian necesariamente de aquellos estrictamente comunicativos en que la finalidad de la comunicación pretende ser un aprendizaje funcional, no quedarse en la transimisión de una información efímera como en muchos casos experimentamos en los medios.

Según Len Masterman, existen tres tipos diferentes de paradigmas:
1. El paradigma vacunador
2. El paradigma del arte popular
3. El panorama representativo.

Estos tres tipos se definen más específicamente en la definición que propone Mario Kaplún:
1.Modelo con énfasis en los contenidos o “bancaria”
2.Modelo con énfasis en los efectos o “manipulador”
3.Modelo con énfasis en el proceso

1. En el primer modelo encontramos el énfasis en los contenidos. Es decir: existe una relación clara de dominio. Existe un actor que sabe (educador) y un actor que definitivamente no sabe (educando), y el primero realiza una serie de acciones (hablar, poner reglas, escoger el contenido) para que el segundo obedezca, escuche, reciba información y, sobre todo, memorice los datos. Esta teoría recuerda un poco a la de la aguja hipodérmica en lo que sería la comunicación estricta.

2. En el segundo modelo las cosas cambian. Está relacionado con la teoría crítica y los Cultural Studies. Es decir, se entiende al emisor, en este caso al educador, con un "programador" con intenciones. Es decir, la transmisión de conocimiento no es plana: utiliza determinadas técnicas de persuasión y de retórica con el objetivo de que el educando, por otra parte, no solo aprenda algo, sino que cambie su actitud más profunda con respecto a un determinado aspecto de la realidad. Pretende que el educando modifique sus conductas por otras y es evaluado en esos términos: en cuanto tiene la habilidad de cambiar sus actitudes.

Con respecto a este modelo han surgido críticas severas. Se dice que el receptor solo es un objeto al que no se le permite ningún tipo de reflexión ni creatividad. Que no colabora y que son todo intenciones por parte del emisor.

3. El modelo con énfasis en el proceso es mucho más problemático en referencia a su logística. es un trabajo en el que existe un educador que emite contenidos a un educando que ya no es individual, sino grupal y que debe a 'aprender a aprender'. Es decir, el proceso de aprendizaje no solo está relacionado con unos contenidos concretos, sino que se considera un trabajo en proceso constante, con una participación de los educando activa y que intenta recuperar valores comunitarios.